Atentado Boston: Bill Iffrig, icono de superación

Escrito por

La imagen de Bill Iffrig tendido en el suelo, tras la explosión de las bombas en la maratón de Boston, se ha convertido en un icono de la tragedia que vivó la ciudad americana. A pesar de sus heridas, el veterano atleta, se levantó y terminó la carrera.

La fotografía de un corredor tirado en el suelo, como consecuencia de la onda expansiva de las bombas que explotaron en Boston durante una maratón este lunes, ha dado la vuelta al mundo. Como suele ocurrir en las tragedias, algunas instantáneas son el fiel reflejo de lo sucedido, del terror y del pánico vivido por aquellos que lo han presenciado. Este es el caso de Bill Iffrig, de 78 años, un veterano atleta que participaba en la fatídica maratón de la ciudad estadounidense. La instantánea del hombre en el suelo, mientras tres policías intentan recuperarse del susto, la tomó el fotógrafo John Tlumacki, y fue publicada por el Boston Globe. "Perdí el equilibrio cuando me faltaban apenas unos metros para terminar. La tremenda explosión, semejante al ruido de una bomba, sacudió todo mi cuerpo. Mis piernas empezaron a temblar y no pude dar un paso más", explicó el hombre para varios medios de comunicación americanos.

A pesar del tremendo impacto y de las heridas superficiales que sufrió, Bill no desistió en su empeño de acabar el maratón, carrera en la que participaba por tercera vez. Ayudado por un voluntario de la organización, el hombre consiguió cruzar la línea de meta. "No iba a marcharme de allí sin acabar la carrera. No corrí 26 millas para darme la vuelta", explicaba después. Este miércoles se han conocido nuevas informaciónes sobre el atentado que sufrió la ciudad de Boston y que acabó con la vida de tres personas, dejando heridas a 183. Aunque todavía se desconoce la autoría de estos hechos, se ha podido saber que las bombas que hicieron explosión estaban dentro de varias ollas a presión. "Únicamente cuando me senté en la habitación del hotel fui consciente de lo cerca que estuve de los artefactos, a dos metros, y de la situación tan aterradora que me había tocado vivir", explicaba Bill Iffrig, que sin pretenderlo, se ha convertido en uno de los rostros del horror, pero también de esperanza y de superación.