Casados a primera vista segunda temporada: programa 5, Bernardo piensa que Andrea es una guarra

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A pesar de que la joven ha tomado la iniciativa de mudarse a Asturias con su marido, no parece que vaya a poner mucho más de su parte...

Ni de celos ni de exnovias es el problema de Andrea y Bernardo en 'Casados a primera vista', lo suyo es más una cuestión de incompatibilidad, diga lo que diga el método que da sentido al programa de Antena 3. Los primeros días de convivencia no han sido nada fáciles, empezando por las cuestiones domésticas y acabando por las 'rarezas' de uno y otro. Para empezar Andrea se niega a compartir cama con su marido, lo que el asturiano interpreta como una muestra de alejamiento entre ellos. Además Bernardo piensa que Andrea no limpia y es bastante desordenada, algo que para él es un defecto enorme. El peor momento de ambos ha sido cuando la mujer se ha negado a probar la comida de la madre de Bernardo, cosa que ha interpretado como una falta de respeto.

Casados a primera vista segunda temporada: programa 5, Bernardo piensa que Andrea es una guarra

Los que tampoco parecen remontar en la segunda edición de 'Casados a primera vista' son Mónica y Pedro, básicamente porque el carácter de ella está resultando de lo más inquietante. El arquitecto cada vez está más cansado de las órdenes que no deja de darle su mujer, a la que incluso ha empezado a rechazar en el plano sexual. La visita de unos amigos de Pedro tampoco ha hecho mejorar su relación, pues Mónica ha tenido algunas palabras con una de las ex-parejas de su marido. Eso sí, no han sido los únicos a los que la convivencia se les ha vuelto en contra. A pesar de que la historia de Jonathan y Sabrina continúa viento en popa, lo cierto es que a la profesora le está costando bastante hacerse un hueco en la vida del independiente chico.

Otra pareja que no termina de entenderse en esta segunda edición de 'Casados a primera vista' es la de Tito y Cristina. La catalana no ve con buenos ojos la poca disposición que muestra su marido por trabajar, motivo por el que intenta que se encargue de otras cuestiones. El problema es que el gaditano no ha acertado mucho a la hora de cocinar para su esposa, lo que ha terminado generando un conflicto entre ellos. No ha tardado Tito en recibir la visita de su madre y de su hermana, una situación que a Cristina no le ha resultado nada agradable. Algo parecido a lo que ha sentido José Ramón al descubrir la estrecha relación que tiene Alberto con algunos de sus amigos más íntimos. ¿Superarán las parejas sus primeras diferencias?