Cine de verano: 3 películas de miedo para ver en las noches estivales

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Si el calor te está asfixiando y optas por pasar la noche en casa, la redacción de melty.es te propone una selección de tres películas que te harán sudar... ¡pero de terror ! Eso sí, mejor verlas en compañía.

Por Cristina Ridao

La redacción de melty.es da la bienvenida al mes de agosto con una escalofriante proposición : un maratón de terror. Un plan alternativo que también te hará sudar, pero no precisamente por las altas temperaturas estivales. Estamos seguros de que en innumerables ocasiones has perdido mucho de tu valioso tiempo navegando por Internet intentando encontrar un buen filme. Alguna vez habrás hallado una buena cinta entre comedias, dramas románticos o producciones de acción. Sin embargo, puede que en la mayoría de los casos te hayas topado con una recomendación mediocre. Nosotros nos hemos propuesto hacerte la vida un poco más fácil y apostar por la carta ganadora. Eso sí, esto es solo para los fanáticos de ese clásico género que nos ha hecho temblar y que en más de una ocasión nos ha costado la noche en vela : el horror. Sin más dilaciones he aquí el top tres de películas de miedo para ver en las noches estivales. Te recordamos, no obstante, que en nuestra cine semanal de Cine de Verano encontrarás nombres de otras cintas "para todos los públicos".

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1. Fright Night (Noche de miedo)

Sin duda, la industria del cine y la televisión actual está abusando de la figura del 'no muerto'. Reboots, remakes, segundas, terceras o cuartas partes. Y sobre todo : vampiros simpáticos, buenos a cual Teresa de Calcuta y guapos, muy guapos. Este tipo de producciones han arruinado de alguna manera el mito de terror que con tanta maestría el mundo del séptimo arte ha mimado a través de los años. Y aunque nunca hayas sido un amante de las versiones de drácula te aseguramos que Fright Night (1985) será una excepción. Nadie cree al adolescente Charley Brewster cuando descubre que su nuevo vecino, Jerry Dandridge, es un vampiro. Brewster debe encontrar una manera de matarlo antes de que llegue hasta él y sus seres queridas. Pero cuidado, Noche de miedo no es estrictamente una película de terror.

Es una parodia en el sub-género de los vampiros y ofrece una innumerable variedad de skecht cómicos. No obstante, la película sabe lo que es y no pretende ser una ficción típica de chupa sangres típica. El ritmo está bien marcado en su mayor parte, ya que se sucede relativamente rápido. Los giros argumentales son predecibles, pero es que no se trata de una historia compleja. En definitiva, Noche de miedo ha demostrado ser una de las mejores parodias de vampiros de la historia del séptimo arte (con permiso de 'El baile de los vampiros', del maestro Polanski). Es divertida, entretenida y pueda que sea capaz de hacer las delicias de los detractores de este personaje, que disfrutarán del sub-género por igual.

2. The Ring (El círculo)

Pasar la noche en las aguas frías de un oscuro pozo no fue precisamente la experiencia cinematográfica perfecta de Naomi Watts, pero ella es una todoterreno. Rodar en la gélida Seattle tras la puesta de sol es lo que le provocó esos escalofríos en The Ring que son tan reales como el propio miedo. En esta película, si ves una cinta de vídeo maldita, te mueres en siete días. Pero tranquilos, afortunadamente la maldición no funciona en la producción dirigida por Gore Verbinski. Rachel Keller (Naomi Watts) es una periodista que inicia una investigación sobre una leyenda urbana, cuando muere su sobrina tras visionar el VHS en cuestión. Siempre escéptica, Rachel sigue la pista del vídeo, y luego tiene que correr contra el tiempo para salvar su propia vida y la de su hijo (David Dorfman). Rachel se lanza en una búsqueda que la lleva a una isla misteriosa donde se da de bruces con la historia de Samara (Daveigh Chase), la niña que está detrás de toda la carnicería.

Esta película está basada en la exitosa serie de películas japonesas Ringu. Tras un comiezo adolescente, The Ring avanza en un thriller psicológico al estilo 'El Sexto Sentido'. Y es que, la película se centra en la relación un tanto disfuncional entre una madre y su hijo. La violencia contra los niños que son "diferentes" es otro de los temas que en el filme se presentan. En la 'cinta maldita' se combinan imágenes aparentemente inconexas en un montaje en blanco y negro que, poco a poco, va cobrando sentido. El diseño de producción, cinematografía, opciones de color, etc son excelentemente espeluznantes. Hay algunas imágenes perturbadoras que se construyeron con caballos y que pueden herir la sensibilidad. No obstante, todas ellas fueron realizadas por CGI, nunca hubo animales perjudicados en la grabación.

3. SUSPIRIA

A día de hoy, Suspiria sigue siendo el mayor éxito internacional del célebre director Argento, una película de culto que muchos fans consideran como su mejor trabajo. Y como la mayoría de las tramas de asesinato y misterio del cineasta italiano, Suspiria no se puede resistir el escrutinio lógico, manteniendo un movimiento constante a lo largo de un ritmo emocionante. La dosis de acción y suspense está calibrada milimétricamente, sin abusar de la emoción momentánea y sin la ponderación de las escenas expositivas. Sin embargo, la reputación de culto de Suspiria ha generado una reacción ambigua en los últimos años. Muchos espectadores se dejan intimidar por la artificialidad del estilo. Algunos ven la trama demasiado sencilla y la caracterización no como un ingrediente para la creación de un cuento de hadas cinematográfico sino con fallos artísticos simples. Incluso los seguidores acérrimos de Argento discuten sobre las fortalezas y debilidades de este filme. No obstante, existe un consenso de que la película empieza con fuerza y se desvanece, nunca igualando su apertura excepcional; algunos incluso se quejan de que el final es una gran decepción.

Una estudiante de ballet estadounidense (Jessica Harper) llega a un aeropuerto alemán lista para para alistarse en una escuela de danza de prestigio. Todo es normal. Excepto que nada lo es. Lluvia de artesonado dentro de un edificio en el cielo nocturno. Puertas automáticas que se deslizan con violencia. Extrañas luces rojizas... En definitiva, la obra maestra de Argento es una película en la que nada ni nadie tiene sentido. El guión se convierte una simple premisa (la academia de ballet es en realidad un antiguo grupo de brujas) y las actuaciones son vagas como el infierno. Y nada de eso importa. Al igual que algunas otras películas de Argento, Suspiria sólo tiene sentido para los sentidos.