Cristina Pedroche y Alessandra Ambrosio: ¿Hasta qué punto es necesaria la exhibición?

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El vestido de encaje y transparencias color vino con el que Alessandra Ambrosio asistió a los Globos de Oro nos recordó al modelo negro que Cristina Pedroche lució en las últimas campanadas. ¿Hasta qué punto son elegantes las transparencias ?

El polémico estilismo que Cristina Pedroche eligió la pasada Nochevieja para celebrar la entrada de 2015 suscitó todo tipo de comentarios de los que nos hicimos eco en melty. Las extravagancias de la forofa del Rayo Vallecano así como su gusto por los looks ajustados y con generosos escotes no dejan de ser objeto de polémica, pues no termina de quedar claro cuál es la función que la presentadora ejerce como personaje público. Las numerosas fotografías en las que aparece ligera de ropa avivan las continúas críticas sobre el papel de la 'mujer florero' en la actualidad.

Más allá de nuestras fronteras tampoco otras habituales del papel couché quedan lejos de este 'rol'. Durante la celebración de la fiesta que sigue a la gala de los Globos de Oro, Alessandra Ambrosio dejó claro por qué año tras año es una de las protagonistas del show organizado por Victoria's Secret. La modelo escogió para el evento un vestido en color vino muy favorecedor aunque poco dejaba a la imaginación. Las transparencias del vestido, solo alteradas con algunos encajes en zonas clave de su anatomía, dejaban a la vista cada una de sus formas.

Tampoco este look ha pasado desapercibido para los detractores del culto al cuerpo, ya que esta necesidad de seguir mostrando lo evidente no es sino una forma más de despertar a los medios. Pero las críticas también deben ir acompañadas de las pertinentes justificaciones : darle al público lo que el público quiere. Tras el estreno en Telecinco de la nueva edición de Gran Hermano VIP, las redes se inundaban de descalificativos hacia un programa que premia la necedad de algunos desocupados con suerte. La audiencia premiaba al formato con más de tres millones de espectadores. Vuelve la cúpula de Mediaset a frotarse las manos. ¿Todo vale para conseguir el éxito?