Dragon Ball Super: ¿Por qué el capítulo 5 ha sido tan cutre?

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Las críticas a la calidad de los dibujos y animaciones de Dragon Ball Super no han cesado dos días después de la polémica emisión del quinto capítulo, el peor al que jamás ha tenido que enfrentarse el fan del anime de Akira Toriyama.

Vista la tormenta desatada en Internet desde el pasado domingo a cuenta de las paupérrimas animaciones del quinto episodio de Dragon Ball Super, parece necesario poner alguna respuesta al interrogante. ¿Cómo ha sido esto posible? Tras analizar muchos análisis de ‘reviewers’ expertos de Youtube, tras leer las informacioens de decenas de medios de comunicación (¡incluido Europa Press!) se hace evidente que todo se reduce a una cuestión económica: Dragon Ball Super cuenta con diferentes animadores y dibujantes y, por motivos que quizás nunca alcancemos a entender, en TOEI decidieron recurrir a los de peor calidad para el episodio 5, precisamente donde tiene lugar el primer combate de la serie. En melty investigamos la cuestión.

Dragon Ball Super: ¿Por qué el capítulo 5 ha sido tan cutre?

Como este, son muchos los vídeos protagonizados por rabiosos y enfurecidos fans de la serie que desde hace dos días pululan por Internet. Los espectadores no alcanzan a comprender cómo es posible que, veinte años después de la emisión del último episodio, el futuro no haya hecho sino empeorar la calidad de una serie tan mítica como Dragon Ball. Los más entendidos cargan directamente contra la política de austeridad del estudio japonés de animación TOEI, famoso ya por estas cuestiones cuando empeoró notablemente la calidad de su otra gallina de los huevos de oro, ‘One Piece’, con dibujos vergonzosos y animaciones claramente más cutres y baratas.

Dragon Ball Super: ¿Por qué el capítulo 5 ha sido tan cutre?
Dragon Ball Super: ¿Por qué el capítulo 5 ha sido tan cutre?

El animador francés Thomas Romain, uno de los pocos de su sector con experiencia en estudios japoneses, asegura que lo habitual es contar con dibujantes free lance que cobran muchísimo menos que los de plantilla. Así, nos encontramos que un empleado puede cobrar 40 dólares por animación, mientras que un free lance solo 2. Ni Dragon Ball, un anime culpable de que millones de personas se hayan aficionado al vastísimo mundo de la animación japonesa, es capaz de huir de estas lamentables políticas laborales. Por otro lado, en la edición de las series en DVD y Blue Ray encontramos el segundo motivo que explicaría este misterio: en los últimos años se ha vuelto habitual que los estudios reserven dibujos de mejor calidad para lanzarlos en exclusiva en las versiones domésticas de las series. Y si no te lo crees, pon mucha atención a las imágenes que puedes ver en este artículo. Alucinante: todo por la pasta. ¿Crees que se repetirá esta desastrosa animación en los futuros episodios?