Gemelas Olsen, Nikki Cox, Renée Zellweger: antes y después del bisturí

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Mary Kate Olsen se suma a la larga lista de famosas enganchadas al bisturí que, como Renée Zellweger o Nikky Cox, a veces no saben cuándo parar, haciendo más que evidentes las intervenciones de cirugía estética.

Jocelyn Wildenstein es el nombre de una de las personas más famosas de la sociedad de Nueva York. Su cara, conocida por medio mundo, ejemplifica mejor que ninguna (sobre todo ahora que Michael Jackson no está entre nosotros) lo muy mal que pueden salirle las cosas a aquel que viva obsesionado con la cirugía estética. Se calcula que se ha gastado cuatro millones de dólares solo en bisturí, con tal de lograr un aspecto más felino que satisficiese a su marido, del que se divorció en 1999. Visto el caso de Jocelyn, cualquier otro ejemplo resulta, sin duda, menos drástico. No obstante, hoy en melty.es te enseñamos tres casos de los más llamativos que han sacudido recientemente el mundo del espectáculo estadounidense. Renée Zellweger y su espectacular cambio, así como Nikki Cox y Mary Kate Olsen seguro que tienen mucho que decir y buenos argumentos para defender lo que recientemente han hecho con sus rostros.

La semana pasada, las gemelas Olsen volvieron a dar la noticia. Mary Kate Olsen, actriz reconvertida en empresaria de la moda, sorprendió a todos en la gala de los World of Children Awards con su nuevo aspecto. Seguía siendo rubia, seguía siendo delgada, pero algo en su cara había sido modificado, logrando una gesta imposible y que demuestra mejor que ninguna otra prueba que la joven se ha sometido a varias operaciones : ya no se parece a su hermana gemela. Mary Kate Olsen luce ahora una cara menos redondeada y con más pómulos. Por explicarlo de algún modo, pareciera que le hubiesen sacado punta a su cara, que ahora luce mucho más chupada y estilizada.

El caso nos ha recordado mucho a los recientes ejemplos de Renée Zellweger y NIkki Cox. Dos actrices que, tras un breve periodo de silencio profesional, reaparecieron con un look radicalmente cambiado que para nada dejaba indiferente. En el caso de Nikki Cox, a la que conocemos sobre todo por su aparición en la serie Las Vegas e Infelices para siempre, la actriz se implantó silicona en los labios de una manera desproporcionada, perdiendo para siempre el aspecto angelical e inocente que le caracterizaba. En el caso de Renée Zellweger, poco queda decir que no se haya dicho ya de esta mujer que nunca volverá a mirarse al espejo sin pensar que ese no es el rostro que un día tuvo; que su rostro es fruto de una alteración artificial que ella ha buscado. Tanto ella como Nikky y Mary Kate coinciden en reconocer sentirse muy felices con los resultados. ¿Cuál te parece el caso más llamativo?