Javier Cámara: "Saco mucho más del día a día, de la convivencia, del viaje que es preparar una película y hacerla que de un premio"

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Javier Cámara pasó por el festival de cine español de París para presentar Truman al público francés, la película con la que ha conseguido su segundo Goya. Melty estuvo con el actor riojano para conversar sobre su carrera.

Junio ha sido un mes repleto estandartes del cine español en la capital francesa. Julio Medem, Icíar Bollaín, Cesc Gay o el mísmisimo Álex de la Iglesia con quien también tuvimos el placer de conversar formaron parte de una nutrida selección de películas españolas ofrecidas por el festival Différent! 9, entre las que se encontraba ‘Truman’, ganadora de cinco Premios Goya, que cuenta la historia de dos amigos de la infancia que se reencuentran debido a la decisión de uno de ellos, Julián, de no querer luchar contra la enfermedad que poco a poco consumirá su vida. Entre las muchas decisiones que tendrá que tomar antes de su partida, se encuentra la tarea de encontrar un nuevo hogar para Truman, su perro y fiel compañero mientras se enfrentan a situaciones y sentimientos del pasado llamadas a salir a la luz. Javier Cámara comparte largometraje con Ricardo Darín, emblema del cine argentino que además recibió un homenaje en un Majestic Passy abarrotado. En melty no quisimos perder la oportunidad de compartir unas palabras con el actor riojano estrella de 7 Vidas, Javier Cámara.

melty: ¿Por qué te convenció este proyecto?

Javier Cámara: Porque era precioso, el guión es una maravilla. Porque había trabajado tres veces ya con el director, que es mi amigo, y sobre todo, porque trabaja Ricardo Darín y cuando me dijeron que el otro actor era Ricardo Darín dije: “pues dónde sea y cómo sea”. No dije “lo hago gratis”, pero estuve a punto.

melty: ¿Cómo te has llevado con Truman?

J.C. : Con Truman, más raro, porque a mí los perros me gustan un poco como a tres metros. No de lejos, pero bueno, de repente lo acaricias, es cariñoso, pero siempre pienso que el perro es como los gatos, que van a mirarme así y me van a hacer ‘ñang’ y me van a dar un mordisco. La verdad es que Truman era un perrazo divino, un bullmastiff precioso que además trabajaba con niños especiales, autistas; era un perro con una paciencia infinita. Lo que pasa es que Ricardo tiene cuatro perros. Entonces, en cuanto entró Amadeo, su criador, y le quitó la correa, Ricardo lo llamó, el criador se fue, y ya así estuvieron dos meses y a mí ni me hablaban.

melty: La película está repleta de escenas de miradas con los ojos rojos, llorosos, ¿cómo has preparado eso?

J.C. : Sale o no sale. De hecho, salieron muchas más lágrimas y el director las cortó porque no quería hacer una película lacrimógena ni melancólica ni basada en las emociones que salen para fuera, si no en las que se quedan por dentro; las palabras no dichas, los deseos reprimidos, las ganas de intentar solucionar algo que es insolucionable. Entonces quería hacer eso pero nosotros nos emocionamos mucho haciendo la película y nos reímos mucho también.

melty: ¿Ha habido momentos en el rodaje en los que era difícil ponerse serio?

J.C. : Con Ricardo es difícil ponerse serio. Ricardo está bromeando hasta el último segundo antes de que digan acción y yo soy de esas personas también. Yo hice una serie que se llamaba 7 vidas y allí estábamos todo el rato riéndonos y decían acción y nosotros seguíamos riéndonos. Estábamos en un estado de ánimo creativo de mucha euforia y de mucha diversión. Y Ricardo me retrotrajo un poco a esa época. De repente esa cosa como de concentrarse desde la naturalidad de estar aquí ya y que de repente digan: “bueno, vosotros decid acción pero nosotros estamos aquí hablando”. ¡Acción! Y entonces tú sigues hablando tan tranquilo. Eso, que es una forma de estar preparado y de estar caliente y de estar en la vida, en la realidad del momento; a mí eso me vale muchísimo porque yo me crié así. Entonces, Ricardo para mí ha sido un referente. Lo dije en una entrevista que se rieron mucho pero dije: “yo estoy en primero en la universidad de Darín”. Pero aprobé el curso, porque es un tipazo y porque es un buen compañero. Y porque lo que había que hacer era escucharle y dejarse llevar y sentir.

melty: Esta pregunta te la habrán hecho muchas veces, ¿te sientes más cómodo en el drama o en la comedia?

J.C. : ¿Sabes lo que pasa? Cada vez pienso menos en qué coño estoy haciendo. De repente pienso que la situación es la situación y que luego no sé si va a hacer risa o va a hacer llanto, o va hacer una risa media o una carcajada. Sí es verdad que hay veces que tu lees un guión y dices: “esto va a ser un momentazo que va a hacer reír…”. Te hace reír a ti, entonces, cuando la hagamos bien, hará reír. Y sabes un poco también cuando la gente se va a emocionar pero luego las películas te sorprenden mucho. Entonces yo creo que lo mejor que puedo hacer es no estar pendiente de si en este momento la gente tendría que reír mucho. Porque si estás muy pendiente, la cagas. Y lo mismo pasa con el drama. Lo que intento es no saber si la película es cómica o dramática, si no…hacerlo. Y ya si se ríen o no, o si el director quiere que aquí sea un poco más puntilloso con esto o con lo otro, lo hago. Pero me apetece no ser muy consciente de lo que estamos haciendo.

melty: En la película tu personaje tiene que enfrentarse a muchísimos pequeños retos en su visita, ¿cuáles son tus retos diarios?

J.C. : Mi reto fundamental diario es mantener el estado positivo. Soy una persona que intenta buscar la felicidad en los buenos momentos. Ante este mundo tan negativo y, a veces, tan odioso y tan tedioso, mantener un espíritu positivo ante muchas cosas pues a veces es algo muy absurdo y muy esforzado. La principal batalla es luchar contra los elementos tristes que tiene el mundo, darle la vuelta a todo y pensar que la vida vale la pena.

melty: De todos los personajes que has interpretado en tu vida, ¿cuál te ha enseñado más?

J.C. : Siempre el que me va a enseñar más va a ser el siguiente, el que no he hecho. Los que ya he hecho ya están ahí, son de la gente. Ellos los disfrutan, se te acercan y te dicen cosas de una película que ya hace años que ni siquiera te acuerdas. Hay muchas películas que se quedan en el pensamiento colectivo de la gente o en el individual. ¿De cuál he aprendido más? Seguramente de los más difíciles, de los que más me han costado, de los que no me han salido.

melty: ¿Por ejemplo?

J.C. : No me acuerdo. Lo que pasa es que son películas que ya te has olvidado porque son las que lo hiciste muy mal. Pero sí, personajes que no van contigo mucho en ese momento, que son muy complicados, que dices “esto sí que es un reto”. Porque cuando las cosas van fáciles, te parece que todo es fácil. No es fácil, dices “bueno, estando con Ricardo y con este guión…”. No, no es fácil. Pero es más difícil cuando las cosas van mal, cuando no hay un buen guión, cuando de repente las circunstancias climatológicas son muy adversas. Imagino que aprendes más de esas situaciones difíciles, no ya de los personajes, sino de las situaciones difíciles provocadas por miles de cosas.

melty: Ya que los más complicados serán tus próximos proyectos, ¿cuáles son?

J.C. : Voy a hacer una película para Telecinco que se llama ‘Es por tu bien’, que dirige Carlos Theron, y empezaremos a rodarla en julio y es una comedia disparatada muy divertida. Ese será mi próximo proyecto, y después estrenaremos ‘La reina de España’ de Fernando Trueba, que hemos rodado con Penélope Cruz, con un montonazo de actores increíbles y se estrenará como en noviembre.

melty: Con Truman consigues tu segundo Goya, ¿cómo valoras los premios?

J.C. : En su justa medida. Te hacen mucha ilusión. En un momento dado dices: “ya tengo dos, ya. Me van a odiar, se acabó. Ya no quiero más por una buena temporada y que se lo repartan a mucha gente que se lo merece...”. Pero me ha hecho mucha ilusión, porque son dos películas preciosas; ‘Vivir es fácil con los ojos cerrados’ y ‘Truman’. Me han regalado muchas cosas, como trabajar con David Trueba como con Cesc; son dos amigos. Aprendo mucho de ellos, una gente muy bonita, me siento un ignorante cerca de ellos y me siento un alumno, estoy aprendiendo todo el rato, colaboran conmigo, me enseñan, tienen paciencia. Saco mucho más del día a día, de la convivencia, del viaje que es preparar una película y hacerla que del resultado de un premio o cómo la película está siendo recibida en Afganistán. “Va yendo muy bien en Australia”, pues qué bien. Te alegras porque hay una parte tuya que se alegra pero hay una parte que se alegra por la productora, para que vuelva a hacer otra película y te llame. Pero cuando la película ya no es tuya, te quedas con todos os recuerdos bellos de haber trabajado con gente interesante y que ojalá esa gente interesante siga en tu vida, porque es gente como Ricardo o como Cesc. O como Dolores, yo quiero que esta gente, si voy a Argentina, que me inviten a comer un día y que me cuenten: “pues vete por esta calle y vete por allá, ahí hay una cosa”. Que sea una amistad que vaya fraguando a lo largo, eso es lo que te apetece. Como esto que tenemos ahora nosotros, que si dentro de quince años pues hemos hecho ya diez entrevistas, pues vamos a comer un día, ¿no? Te apetece que la vida sea eso, no perder el tiempo. Ya tengo casi 50, no te apetece tanto perder el tiempo en decir “bueno, ¿y ahora qué película voy a hacer?”¿Por qué la haces? Pues porque hay gente interesante, es una comedia, que de repente hace tiempo que no la hago, una comedia disparatada. El público aplaude mucho esas comedias, la gente las ve, se divierten. Es un buen momento ahora en España como para no hacer comedia. Es más por tu estado personal, nunca sabes por qué decides las cosas y te apetece que las cosas sean más fáciles. Cuando de repente te distancias mucho de la realidad o te ponen en un lugar y te dicen lo simpático o lo premiado que eres, de pronto dices tú: “Sí, muchas gracias, pero ya”. Un minuto. Hasta el ego se cura en un minuto y ya al minuto siguiente nos vamos a comer, que yo también como. Vamos a disfrutar, vamos a tomar un Gin tonic, vamos a reírnos. No quedarte en un lugar ahí, ¿para qué sirve? Para llenarte un poquito el ego, que viene muy bien, porque te ha costado mucho llegar hasta aquí, porque es un reconocimiento precioso de la gente de tú trabajo y dices “qué bien”. Y ya está, a otra cosa.

melty: ¿Qué otras ramas artísticas disfrutas?

J.C. : Ahora disfruto mucho la fotografía. Quiero ver un documental de Vivian Maier que no lo encuentro por ningún lado. Esta tipa fantástica. Me gusta mucho la fotografía. No tengo ni idea, soy muy intuitivo, la cago mucho. Prueba y error en mí es fantástico pero claro, esto puede borrarlo. Me recuerda que este trabajo es un poco así también, un poco prueba y error. Creo que el que busca la belleza la encuentra, como el que busca la felicidad y la encuentra. Y creo que el que busca la tragedia también la encuentra. Tienes que saber qué es lo que quieres buscar, y a mí por ejemplo, el equilibrio de la belleza, las cosas bellas, la belleza de una buena música, de una buena fotografía, una buena imagen, saber ver en una casa. Quedarme conmigo mismo regodeándome en algo bello me parece fantástico.

melty: ¿Qué sigues en el cine y en la tele?

J.C. : Me acabo de tragar la cuarta temporada de Homeland en un día y medio y me está fascinando. Como ya has visto cuatro tienes que comparar y sabes que la primera y la segunda eran estratosféricas, que la tercera cuesta de arrancar pero es fantástica, la cuarta me ha vuelto a enamorar y quiero verme la quinta. No soy muy de series pero de pronto Homeland me ha gustado mucho. Ella me parece que es maravillosa, Claire Danes. He trabajado con Mandy Patinkin en ‘La reina de España’ y hemos estado hablando mucho de Homeland, aunque él es un tipo muy humilde y tampoco le gusta mucho hablar, un tipo serio, le apetecía más hablar de España y otras historias. Y ahora con tiempo quiero ver Juego de Tronos, que no la he visto seguida, sólo algunos capítulos sueltos.