Sin Identidad segunda temporada: último capítulo, ¡un final abierto para María! (Vídeos)

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La exitosa ficción de Antena 3 ha cumplido lo prometido y ha llegado a su fin, eso si, con un desenlace que deja las puertas abiertas a una futura 'spin-off'... ¡Y en melty lo sabíamos !

El final de 'Sin Identidad' parecía cantado, aunque la foto compartida por Megan Montaner horas antes del capítulo ayudó bastante, y es que todo hacía presagiar que María podría ser feliz junto a Pablo y a su hermana. Al menos durante seis años...quién sabe si más. "Me llamo María Fuentes...y por fin he terminado mi venganza", eran las últimas palabras de una protagonista que ha sabido ganarse el favor del público y que nos regalaba uno de los momentos más emocionantes de la ficción al fundirse en un abrazo con su hermana pequeña, la cual confirmaba sus sospechas : "Sabía que vendrías a buscarme". También Pablo ha sabido jugar un papel imprescindible en la trama, así como en la vida de la María de la serie, por lo que ha obtenido su recompensa y su final feliz.

Aunque el verdadero desenlace, llegaba tras la historia de María, a punto de entrar los créditos de 'Sin Identidad'. Como si de un 'deja vu' se tratara, al más puro estilo de 'Rubí, la Descarada', Quique vuelve del pueblo seis años después para vengar la muerte de su abuelo. El final de Amparo ha sido totalmente premonitorio, y ha venido a cumplir la teoría del destino que tanto ella como su hermana melliza barajaban cuando ambas sabían el papel que estaban interpretando. Amparo ha tenido que regresar al lugar de dónde salió hace trece años dispuesta a todo, lo que ha puesto de manifiesto que ninguna de sus traiciones le ha salido gratis. Llorando, habiéndolo perdido todo excepto a su hijo, Amparo parece condenada a la miseria el resto de sus días.

Otra de las que se ha visto abocada a un futuro negro ha sido Luisa, quien finalmente ha confesado a María sus verdaderos sentimientos en 'Sin Identidad'. Arruinada, condenada a pasar el resto de sus días en prisión y en la pobreza, sola, sin ningún apoyo, la mujer le ha espetado a su hija que nunca la ha querido y que sabe que todo esto es un castigo que le ha enviado Dios por haberla adoptado. Le ha confesado que solo la tuvieron porque Francisco se empeñó, pero que ella no la quería y que nunca había sentido ningún tipo de cariño hacia ella. El desprecio y el rechazo que de nuevo le ha mostrado Luisa han sido definitivos para María, que la ha dejado llorando y abrazada a la tumba de su hermano, negando una vez más que éste le hubiera causado algún mal. ¿Habrá tercera parte, en contra de lo que los guionistas confirman?