Sitges 2015: segunda crónica del festival de cine fantástico

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Sitges 2015 mantiene el nivel y no deja de asustarnos a la vez que nos aporta gratas y cinematográficas sorpresas. ¡Sigue leyendo!

Seguimos metidos de lleno en el festival de cine fantástico de Sitges, del que el otro día os contábamos como habían sido los primeros días. Durante este tiempo hemos descubierto autenticas joyas que se han convertido en películas de culto nada más terminar su visionado. Una de ellas fue la genial ‘Love 3D’, una película francesa que no entendimos muy bien que pintaba en un festival de cine fantástico como Sitges pero que, más allá de la curiosidad de ver escenas de sexo explícito en 3D, consiguió conquistar a toda la sala con una intimista historia de amor llena de momentos inolvidables de la mano de su director, Gaspar Noé, que por poco se queda fuera del visionado.

Y no fue para menos la nueva versión de ‘Frankenstein’ que vimos gracias a Bernard Rose y en la que un genial Xavier Samuel, al que vimos en la fantástica ‘The Loved Ones’, lo da todo dando vida al monstruo más tierno y más bello (al menos por dentro) de la historia del cine. Imprescindible si amáis las historias clásicas de Hollywood. Y si sois de los que os van las películas de monstruos al estilo clásico, o sea sin nada de efectos digitales de por medio, debéis ver también otra de nuestras favoritas, ‘The Hallow’. Una película de folclore irlandés con momentos tan tremendamente inquietantes que hizo temblar (y aplaudir) a media sala.

Y también hubo hueco para el terror francés con ‘Night Fare’. Unos jóvenes se van sin pagar un taxi y el taxista no se lo toma precisamente bien. Una atmosfera genialmente construida, planos de vértigo y una fotografía bestial para acabar con una conclusión un tanto pobre y que no logró convencer al público. La que si conquistó a la sala al completo fue la japonesa ‘I Am a Hero’. Basada en un manga japonés, la cinta mezcla una película de zombies con comedia y acción para lograr un conjunto que nos hizo disfrutar como hacía tiempo en el cine. Muy recomendable para todos aquellos que quieran pasar un buen rato, sobre todo con su flipante final. ¡Sigamos viendo fantástico en Sitges!