The Walking Dead y Pretty Little Liars entre las 20 series que tienes que ver para considerarte seriéfilo (parte II)

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En la primera sección del artículo os dimos el nombre de 5 series de obligatoria visión para integrarte en las conversaciones de trabajo o amigos. Aquí otras 5 para seguir tu máster de seriéfilo.

The Walking Dead: Sin duda es uno de los fenómenos televisivos de la presente década. AMC se unió a la moda de los zombis en 2010 con The Walking Dead, siendo uno de los productos que revitalizó este género iniciado, posiblemente, por Resident Evil en el mundo del cine. Vamos por la sexta temporada de esta ficción post apocalíptica llena de zombis y sangre pero con un argumento más original de lo que podamos pensar. La desesperación por sobrevivir de este grupo de ciudadanos, les lleva a realizar actos que nunca antes hubieran pensado. La trama comienza con Rick Grames, un oficial de policía, despertando de un coma en el hospital. Tras darse cuenta que el mundo tal y como lo conocía ya no existe, se las ingenia para sobrevivir. Consigue reunirse con un grupo de supervivientes en un pequeño campamento a las afuertas de Atlanta, y aquí comienza todo el barullo de tramas, subtramas y líneas argumentales.

Pretty Little Liars: Pudiendo parecer una de serie de adolescentes, Pequeñas Mentirosas lleva 6 temporadas en marcha y no tiene pinta de terminar. ABC Family emite este thriller que cuenta la historia de un grupo de amigas que vive en la ciudad de Rosewood. El grupo se diluye tras la desaparición de su líder, Alison DiLaurentis. Tiempo después, las chicas comienzan a recibir mensajes de un misterioso personajes bajo el pseudónimo A, quien las extorsiona y chantajea, amenzando con sacar sus trapos sucios. Todas piensan que la A es Alison, pero tras aparecer su cadáver y descubrir que A también amenazaba a Alison, comienza una trama llena de traiciones, engaños y peligros. Todos los años está nominada a los Teen Choice Awars y se lleva varios premios. Si no has visto la serie, que su apariencia teenager no te eche para atrás porque tiene una trama que te atrapa.

The Leftovers: Uno de los creadores de la serie Perdidos, una imprescindible para ser seriéfilo, se atrevió tiempo después con este proyecto de HBO. Damon Lindelof y Tom Perrota adaptan la novela homónima escrita por este último que narra cómo el 2% de la población mundial desaparece de un plumazo. Este suceso afecta, obviamente, el resto de personas que se ven afectadas por este fenómeno que empieza a producir cambios en el mundo que conocemos. 140 millones de personas se esfumaron por arte de magia y la historia se centra en como la familia Garvey, que habita en la ciudad de Mapleton, pasa sus días, afectados por las consecuencias de aquel acontecimiento. La complicidad con los personajes es muy atractiva ya que los capítulos nos llevan a pensar cómo actuaríamos nosotros en ciertas situaciones.

Breaking Bad: Nunca un protagonista y antagonista al mismo tiempo te había despertado tanta simpatía. Walter White, ese profesor de química del instituto de Albuquerque, que tras diagnosticársele un cáncer recurre a prácticas ilegales y poco éticas para: pagarse el tratamiento y dejar muchos miles de euros a su familiar. Una de las cualidades más valoradas de la serie es la evolución del personaje, de un humilde profesor a un capo de la droga, de un ciudadano normal a un criminal de primera. La relación familiar durante las cinco temporada, el paso de la autocaravana al laboratorio más potente del país, los tiras y aflojas con los cárteles mexicanos… Es un argumento impresionante. Y todo esto apoyado en una fotografía espectacular y unas interpretaciones magníficas, logran este proyecto redondo considerado como una de las mejores series de la historia y que se ha ganado seguir con vida, al menos mentalmente gracias al spin-off Better Call Saul, el abogado de Walter White.

The Good Wife: Una historia parecida a la de Breaking Bad, en forma, para nada en fondo, nos lleva a inmiscuirnos en un argumento sin descanso. Alicia Florrick vuelve a su labor como abogada tras el ingreso en la cárcel de su marido, acusado de escándalo sexual. Este acontecimiento cambiará el carácter y las pretensiones de la abogada, una profesión que había aparcado por ser la esposa perfecta. Sin duda, la evolución de Alicia (al igual que la de Walter White) es una de las atracciones principales del drama de la CBS, al igual que el gran trabajo documental de cómo funcionan los tribunales y una gran interpretación de la propia protagonista de un elenco de secundarios más que competente. The Good Wife lleva siete temporadas en emisión y todavía le queda cuerda.