Velvet segunda temporada: capítulo 4, Sara Ortega, el objetivo de Ana y Alberto

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El éxito de la segunda temporada de Velvet suma y sigue. Ayer martes, las Galerías volvieron a hacerse líder de la noche con su capítulo 4 'Coser y cantar', registrando un nuevo récord de 22,4% de share. Más de 4 millones de españoles siguieron en directo la llegada de Sara Ortega a la vida de Alberto y Ana. ¡Vuelve a verlo !

Una semana más, Antena 3 emitió ayer un nuevo capítulo de la segunda temporada de Velvet con el que ha registrado su mayor dato de audiencia en lo que va de la nueva entrega : un exitoso 22,4% de cuota de pantalla, traducido en más de 4 millones de españoles con el que la serie de las galerías continúa siendo líder en la noche de los martes. Y es que tal y como os adelantamos en melty.es, el de ayer iba a ser un episodio de nuevas apariciones. Raúl de la Riva vuelve a los grandes almacenes para limpiar su nombre y abrir los ojos a Cristina sobre lo que es capaz de hacer su hermano con tal de hacerle la vida imposible a Alberto. Y por otro lado llega Sara Ortega, la hija del señor Ortega de Aerolíneas Airsa, una mujer fría, calculadora, distante. Una mujer de negocios que irrumpirá en la vida de Alberto.

El director de los grandes almacenes se queda roto después de conocer que Carlos es el novio de Ana. Y no lo descubre precisamente de una forma delicada. Alberto sorprende a la pareja besarse en el callejón, cuando estos vuelven de una íntima y romántica velada. Así lo vimos en el capítulo 3 de la segunda temporada de Velvet, en el que Alberto se queda roto, hundido, al ver al amor de su vida ilusionada y feliz con otro hombre. Después de que la pareja se diera cuenta de que el director de los almacenes estaba allí y éste excusara su interrupción con un encargo de trabajo a Ana, Alberto decide ahogar las penas solo con una buena copa en el Pausa. Allí conoce a Sara, una mujer muy avanzada para sus tiempos que le interrumpe su solitaria velada con una pregunta : "¿Olvidando o celebrando ? Son los únicos motivos que pueden traerle a un bar a estar horas", dice la mujer con aires de ejecutiva.

Será el inicio de una larga noche en la que acompañados de whisky, Alberto se sincera con la que en un principio es una absoluta desconocida. La mujer parece agradable para hablar, una buena compañía en la que Alberto confía y le cuenta su historia con Ana, el amor de su vida. "Le aseguro que mi mujer es maravillosa, la mujer perfecta... pero no es esa otra mujer", dice el joven. Sin embargo Alberto se lleva una decepción cuando Sara Ortega le contesta muy brusca, advirtiéndole de que ha dado con "la mujer equivocada". El director de los almacenes no entiende nada, encima de haberse abierto y haberle contado su vida a alguien que no conoce, ésta le responde con insultos. Pero será al día siguiente cuando Alberto entienda todo.

Las Galerías esperan la visita del señor Ortega, propietario de Aerolíneas Airsa, con quien los grandes almacenes madrileños han firmado el proyecto de los uniformes. Sin embargo la sorpresa llega cuando del coche no baja éste, sino su hija, Sara Ortega, la misma mujer desconocida con la que Alberto se había sincerado la noche anterior. Intentando olvidar lo que había ocurrido horas antes, Alberto se sumerge en la exposición de la colección que Ana y él han creado juntos, la misma que tuvieron que modificar después de que Enrique y el nuevo diseñador que contrató éste a sus espaldas se entrometiesen en ella. Al terminar su discurso, la señora Ortega desprecia los bocetos, los que considera con falta de motivación, una frase que delata las pesimistas confesiones de Alberto la noche anterior.

Sin embargo el director de las galerías no se da por vencido. Alberto busca la última opción y pide ayuda a Ana, a quien le solicita que recupere los bocetos originales que crearon con tanto esmero y dedicación juntos. Apenas tienen tiempo para intentar convencer una vez más a Sara, quien parte a la noche en un tren a Barcelona. Será allí precisamente a donde acuden Ana y Alberto. Irrumpiendo en el vagón en el que viaja la mujer, Alberto le entrega el verdadero trabajo que hicieron en equipo, unos bocetos que sorprenden a Sara, quien asiente y confirma el trato. Alberto y Ana se despiden, bajan del vagón y no pueden creerlo : lo han conseguido.

Alberto coge a Ana en brazos, dándole vueltas y celebrando con gritos de alegría e ilusión el nuevo éxito juntos. La pareja vuelve a sonreír, sigue habiendo complicidad. Sara observa la escena desde la ventanilla de su vagón, desde donde entiende parte de lo que le contó Alberto la noche anterior. Es incuestioable que hay algo mágico entre ellos. En el próximo episodio de Velvet, mientras Ana se enfrenta a su primer día de diseñadora en el taller, Alberto tendrá que volver a hacer frente a un nuevo obstáculo en las galerías : conseguir dinero para viajar a Nueva York, a donde también irá Ana. Hasta allí irán para mostrarle sus bocetos al señor Ortega. En melty.es te seguiremos contando más detalles del capítulo 5, ¡no te lo pierdas ! Y tú, ¿crees que Alberto y Ana conseguirán viajar a Nueva York?